La tensión se apodera del entorno de Los Angeles Dodgers. Su superestrella bidireccional, Shohei Ohtani, acumuló su segundo día consecutivo de descanso en la banca debido a un cuadro de molestias físicas que no muestra la evolución esperada, lo que reabre el debate sobre si el fenómeno japonés debe ingresar a la lista de lesionados para evitar un impacto mayor en la temporada de las Grandes Ligas.
A pesar de que a Ohtani se le vio jovial y festejando junto a sus compañeros la dramática victoria por 3-2 sobre los St. Louis Cardinals, la realidad médica detrás de bambalinas plantea un panorama complejo.
Las molestias físicas que frenan al astro japonés
De acuerdo con las declaraciones del mánager Dave Roberts, Ohtani lidia con complicaciones persistentes en tres zonas clave de su cuerpo:
- Bíceps derecho: Molestia latente que inicialmente pausó sus entrenamientos de lanzamientos desde el mound.
- Rigidez en el cuello: Limitación articular que afecta el rango de movimiento.
- Rodilla izquierda: Inflamación recurrente que compromete la estabilidad al batear y correr las bases.
Aunque en un principio estas dolencias solo postergaban su ansiado retorno a la rotación de abridores como pitcher, Roberts admitió abiertamente que la acumulación de molestias comenzó a repercutir en el swing del bateador designado.
«Ayer se le vio bastante jovial, lo cual es una buena señal, pero la situación médica requiere cautela. Estamos esperanzados en su evolución, pero no diría que confiados en evitar una pausa más larga», señaló el timonel de la novena angelina.

Un impacto directo en sus números de temporada
A pesar de jugar mermado físicamente en los últimos compromisos, el aporte ofensivo de Shohei Ohtani se mantiene en la élite del béisbol de la MLB:
- Promedio de bateo (AVG): .279
- Quadrangulares (HR): 30
- Carreras impulsadas (RBI): 80
Sin embargo, el cuerpo técnico y la directiva de Los Ángeles evalúan el costo-beneficio de mantenerlo en la alineación diaria frente al riesgo de agravar alguna de sus lesiones en la recta previa a la postemporada. La decisión de enviarlo a la lista de lesionados de 10 o 15 días permanece en discusión abierta en las oficinas del Dodger Stadium.
