TIJUANA, Baja California — En una noche mágica donde los Toros de Tijuana tocaron el cielo de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB), el gran protagonista de la velada tuvo nombre y apellido: Hernán Pérez. El versátil infilder y jardinero venezolano fue galardonado como el Jugador Más Valioso (MVP) de la Serie del Rey tras firmar una actuación colosal que impulsó a la novena astada hacia el campeonato absoluto.
Desde el arranque de la postemporada y a lo largo de toda la Serie del Rey, el madero de Pérez fue la chispa que encendió la artillería fronteriza. Con turnos de alta presión, cuadrangulares oportunos y una defensiva hermética en momentos donde no había margen de error, el ex ligamayorista demostró el peso de su jerarquía en el diamante.
«Es un orgullo inmenso levantar este trofeo y darle esta alegría a toda la afición de Tijuana. Trabajamos duro desde el día uno y hoy se ven los frutos de ser una verdadera familia», declaró el venezolano tras recibir el trofeo que lo acredita como el jugador más destacado de la Serie del Rey.

Pérez no solo respondió a la hora cero con el bate, sino que contagió la energía y el liderazgo necesario en el dugout astado para superar cada pasaje crítico de la serie final. Su frialdad con hombres en posición de anotar terminó por inclinar la balanza de manera definitiva en favor de Tijuana.
Con el trofeo de Jugador Más Valioso en sus manos y la Copa Zaachila en lo alto del Estadio Chevron, Hernán Pérez escribe su nombre con letras de oro en la historia del béisbol fronterizo, consolidándose como el corazón de un equipo que hoy reina en la pelota mexicana.
