La Selección Uriangato volvió a demostrar su grandeza en el diamante al concluir el Campeonato Estatal de Béisbol de 1ª Fuerza como subcampeones por segundo año consecutivo, tras un intenso juego final ante las Momias de Guanajuato. A pesar del marcador adverso, el equipo uriangantense dejó claro que compite con garra, estrategia y un corazón enorme.
Aunque en el duelo definitivo cayeron ante la novena de Guanajuato, Uriangato demostró durante toda la serie que tiene el talento y la disciplina para mantenerse entre los equipos protagonistas del béisbol estatal. La atmósfera en el parque Aguilar y Maya reflejó el respaldo de la afición, que acompañó al equipo en cada enfrentamiento con un apoyo incondicional digno de una final.
Un equipo combativo que nunca bajó los brazos
Uriangato se mantuvo firme en cada duelo, mostrando orden defensivo, bateo oportuno y un bullpen que respondió a lo largo de la competencia. Entre los jugadores más destacados se encontraron:
- Víctor Alcantar, quien cerró la serie con uno de los batazos más memorables al volarse la barda por el jardín izquierdo en el juego decisivo, remolcando dos carreras y encendiendo el ánimo del equipo.
- Osvaldo Martínez, consistente con el madero y uno de los pilares ofensivos que mantuvieron a Uriangato en la pelea durante toda la postemporada.
- Rogelio Martínez y Daniel Franco, brazos clave en la rotación que enfrentaron lineups complicados y aun así sostuvieron el ritmo competitivo del equipo.
Un subcampeonato que sabe a futuro
Más allá del marcador final, el conjunto uriangatense demostró una identidad clara: coraje, disciplina y una química colectiva que se hizo notar desde la fase regular. La forma en que avanzaron rondas, superaron momentos complicados y respondieron a estadios llenos habla del carácter forjado por sus jugadores y cuerpo técnico.

Fotografía de: Capital deportiva Guanajuato
El desempeño del equipo estuvo respaldado por un cuerpo técnico sólido y comprometido.
- Mario Zamudio, manager, guió al equipo con carácter y decisiones oportunas.
- Arturo Torres, delegado y coach, fue pieza clave en la coordinación del grupo.
- Marco Antonio Escarrega, como coach de tercera, y Marco Antonio Álvarez, en primera, dirigieron el tráfico en las bases con inteligencia y precisión.
- Leonel Castro Cota, coach de pitcheo, mantuvo a los lanzadores preparados y competitivos ante una ofensiva exigente.
La combinación de liderazgo, preparación y disciplina del cuerpo técnico se reflejó en cada entrada, logrando que Uriangato peleara hasta el último out.
Y si algo marcó la diferencia durante todo el torneo, fue la afición uriangantense, que llenó las gradas, viajó, alentó sin descanso y convirtió el estadio en una fiesta deportiva. Su energía acompañó al equipo en cada capítulo y reafirmó el orgullo de una comunidad que vive el béisbol con pasión.
El respaldo de los aficionados fue determinante durante todo el torneo. Las gradas vibraron en cada juego con cánticos, aplausos y un ambiente familiar que convirtió cada encuentro en una fiesta deportiva. Si algo quedó claro, es que Uriangato tiene una de las aficiones más fieles y apasionadas del béisbol de la región.
